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martes, 5 de noviembre de 2013

La polaquiuria o “angurria”. Nicturia.

La polaquiuria o angurria (término popular) es un trastorno de la micción o acto de orinar que consiste en un aumento en la frecuencia y una disminución en la cantidad de orina por cada micción. La polaquiuria nocturna (nicturia) es el incremento en la frecuencia de las micciones en horario nocturno o durante las horas de sueño. No necesariamente debe coincidir con el aumento del volumen total de orina.

La nicturia es más frecuente en el sexo masculino y sus causas más frecuentes son:

  • Enfermedades de la próstata (hiperplasia prostática benigna o cáncer prostático).

  • Estrechez uretral.
  • Infecciones urinarias.
  • Disminución de la capacidad de la vejiga como consecuencia del envejecimiento.
  • Enfermedades neurológicas (vejiga neurogénica, Enfermedad de Parkinson).
  • Enfermedades metabólicas (diabetes mellitus).

sábado, 5 de octubre de 2013

ICTUS HEMORRÁGICO. ACCIDENTE CEREBROVASCULAR HEMORRÁGICO.


Como se mencionó en la introducción al tema de la enfermedad cerebrovascular, el Ictus Hemorrágico consta de dos tipos en su clasificación referida esta al lugar dentro de las estructuras nerviosas encefálicas, donde ocurre el derrame o acumulación de sangre. El accidente cerebrovascular de origen hemorrágico es una urgencia médica que pone en peligro la vida del paciente y que en muchas ocasiones y aún recibiendo la atención oportuna y adecuada no logra ser revertido presentándose el desenlace fatal.







Ictus hemorrágico

  • hemorragia intraparenquimatosa
  • hemorragia subaracnoidea.


tipos de Ictus hemorrágico



Hemorragia intraparenquimatosa

Esta entidad ocurre cuando se rompen vasos sanguíneos intracerebrales pasando sangre al parénquima (tejido, masa) cerebral. La sangre se acumula en el tejido adquiriendo forma circular u oval y crece en volumen mientras el sangramiento continúa desplazando al tejido celular a su alrededor. Cuando la hemorragia es extensa la masa sanguínea desplaza a las estructuras de la línea media del cerebro hacia el lado opuesto comprometiendo centros vitales del tallo cerebral (estructuras que rigen la respiración, el funcionamiento cardiaco); esto puede llevar al coma y la muerte. En dependencia del tamaño y localización la sangre puede abrirse paso hacia los ventrículos del cerebro, estructuras donde se encuentra el LCR (líquido cefalorraquídeo) e incluso al espacio subaracnoideo vecino llamándose entonces hemorragia cerebromeníngea.
Según la causa el ictus hemorrágico se divide en traumática (producida por golpes en la cabeza con fractura de cráneo o no) y espontánea, esta última será la tratada en este tema.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Accidente vascular encefálico. Enfermedad cerebrovascular.


El accidente vascular encefálico o ictus forma parte de la llamada Enfermedad cerebrovascular. Esta afecta al encéfalo como consecuencia de alteraciones que aquejan a los vasos sanguíneos o su contenido.

 El accidente vascular encefálico (AVE) o accidente cerebrovascular es una condición aguda que se presenta de forma súbita (segundos), rápida (horas) o más raramente subaguda (pocos días) y debe ser tratada como una emergencia médica. 


El ictus ocurre cuando, por lesiones en la pared vascular, la presencia de émbolos o trombos que ocluyen la luz (el interior de los vasos), la ruptura de un vaso sanguíneo, la alteración de la permeabilidad vascular o el incremento de la viscosidad de la sangre, el encéfalo sufre el déficit de la oxigenación y glucosa necesarios por un periodo de tiempo suficiente como para causar la muerte del tejido cerebral afectado en mayor o menor medida. En consecuencia aparecen síntomas y signos focalizados.

Según la naturaleza del ictus se puede clasificar en: ictus o accidente cerebrovascular isquémico (Infarto cerebral) e ictus o accidente cerebrovascular hemorrágico.


Clasificación del Ictus o Accidente cerebro vascular


• Infarto cerebral
• Hemorragia cerebral
- Intraparenquimatosa.
- Subaracnoidea.

Factores de riesgo en la aparición de un accidente cerebrovascular


domingo, 29 de septiembre de 2013

EL DOLOR BAJO VIENTRE EN LOS HOMBRES.

El dolor bajo vientre en los hombres tiene su origen en varias causas descritas aquí. Es un síntoma que aparece con mucha menor frecuencia que en las mujeres. Esto es fácil de entender dado que no cuentan con los órganos que son los que más comúnmente producen este síntoma y que corresponden al aparato reproductor femenino.

Por tanto no ocurre dolor bajo vientre en el hombre debido a patologías que tienen que ver con inflamaciones pélvicas que afectan a las trompas, ovario y útero, ni con el embarazo y parto. No obstante encontramos dolencias o condiciones médicas que producen dolor bajo vientre en hombres pudiendo ser este desde leve hasta agudo.

Causas frecuentes de dolor bajo vientre en hombres.


Causas de dolor relacionadas con el sistema génito-urinario 


órganos masculinos- aparato genitourinario del hombre
genitourinario

martes, 24 de septiembre de 2013

El embarazo en la madre mayor de 30 años

El embarazo en la madre añosa según estudios y la propia experiencia a través de los años de existencia de la humanidad, la edad perfecta para para concebir un hijo se encuentra entre los 20 y los 35 años de edad. Hubo una época en la historia en que pasados los 30 años ya se consideraba que la mujer no se encontraba en óptimas condiciones para ello pero el desarrollo de la ciencia que ha hecho que el proceso de envejecimiento vaya un poquito menos aprisa también ha extendido la edad adecuada para tener los hijos.


No obstante se ha visto como un fenómeno natural y frecuente que en la actualidad las mujeres planifiquen este acontecimiento para una edad superior a la marcada por la ciencia, sobre todo en los países desarrollados. Esto implica un mayor riesgo para la madre añosa y el bebé.

Factores de riesgo en el embarazo tardío después de los 30 años.

En esta decisión de las futuras madres se pueden encontrar como factores determinantes las condiciones sociales, profesionales, económicas y amorosas. Las mujeres esperan el momento ideal en el que todos estos aspectos se conviertan en ideales, algo un poco difícil. Lo cierto es que no cuentan con que esperando que llegue el momento especial el organismo va envejeciendo y con él los óvulos que se encuentran en los ovarios trayendo como consecuencia que estos pierdan en calidad y por tanto las posibilidades de ser fecundados disminuya, así como que aumente el por ciento de embriones con malformaciones congénitas debido al envejecimiento ovular también.
Esta situación se ve con más frecuencia aun si la mujer se encuentra ya alrededor de los 40 años, o sea, en la perimenopausia o si ha tenido uno o más abortos durante la adolescencia o juventud. 

Una vez que se logra el embarazo en edad avanzada se encuentran también otras condiciones que no están presentes en la mayoría de las embarazadas en edad óptima. Estas son las enfermedades crónicas que se encuentran en un mayor % en esta edad como por ejemplo, la hipertensión arterial y la diabetes, entidades que ante el estrés que presupone un embarazo aunque sea una condición fisiológica, tienden a descompensarse poniendo a prueba las reservas corporales de la mujer añosa, ensombreciendo el pronóstico de la gestación lo mismo para la madre que para el bebé.

Entre las modificaciones más importantes que ocurren se observan durante el ambarazo las del aparato cardiovascular, estas suceden entre el segundo y tercer mes de embarazo. En este momento la circulación sanguínea debe adaptarse a la existencia de un nuevo lecho vascular (el útero que ahora aloja a un nuevo ser y donde se encuentra la placenta y otras estructuras con gran vascularización). A este lecho se derivan 500 ml de sangre por minuto lo que representa un aumento del gasto cardiaco, la frecuencia cardiaca y el volumen de sangre por cada latido cardiaco.

El aumento progresivo del consumo de oxígeno y de la masa del útero dificultan los movimientos del diafragma, músculo que participa en la respiración; también la progesterona (hormona que se eleva considerablemente durante la gestación) incrementa el esfuerzo ventilatorio a través del efecto directo que tiene sobre el centro respiratorio, proceso que se complica según mayor sea la edad de la embarazada.

Otros factores negativos que podemos encontrar durante el embarazo después de los 30 años y que se potencian en las madres añosas son el parto pretérmino (prematuro) y el CIUR (crecimiento intrauterino retardado del feto) y se debe fundamentalmente a los hábitos tóxicos como el cigarrillo que a esta edad ya ha provocado ciertos estragos en el organismo y es más difícil de suprimir en personas más maduras durante el tiempo que dura este proceso por encontrarse más arraigado. También el inadecuado ritmo de trabajo y descanso, malos hábitos alimentarios (traducidos en obesidad o desnutrición), responsabilidades que se adquieren según experiencia en la profesión u oficio que se desempeñe (vale decir que generalmente esto se asocia a una mayor edad). Todos estos factores generan antes, durante o después de la gestación hipertensión arterial o diabetes mellitus.

Los trastornos venosos, la anemia y las infecciones urinarias, todas esta condiciones que se encuentran en mayor número de mujeres en edades avanzadas que se enfrentan a un embarazo, pueden conducir a partos más laboriosos o difíciles, aumento del sangramiento y mayor número de cesáreas.

Para los bebés también se multiplican los riesgos de muerte fetal, prematuridad, bajo peso al nacer; son más frecuentes las alteraciones genéticas, la hipoxia fetal (falta de oxígeno) y los trastornos neurológicos secundarios al parto instrumentado (uso de fórceps, espátulas, entre otras técnicas).

Todas estas complicaciones se pueden encontrar en las madres añosas que están teniendo tanto su primer embarazo como su segundo o tercero, el hecho de haber sido madres antes no resta riegos si la gestación ocurre alrededor de los 40 años o más.

El final feliz es posible en el embarazo de mujeres mayores de 30 años


No obstante el regalo de los hijos no tiene por qué convertirse en un castigo cuando por cualquier razón estos llegan tarde, “mejor tarde que nunca” como apunta la máxima. La solución está en prepararse para llegar a edades consideradas de mayor riesgo reproductivo con una salud adecuada y esto solo es posible si se adoptan medidas y estilos de vida saludables en cuanto a alimentación, ejercicio físico, salud sexual. El seguimiento durante el embarazo también deberá ser tomado muy en serio y con mayor responsabilidad por la embarazada añosa para lograr un término feliz y disfrutar de la maternidad tanto como cualquier madre joven lo puede hacer.


FUENTE:
DIARIO JUVENTUD REBELDE. SECCIÓN SEXO SENTIDO. 7 DE SEPTIEMBRE DE 2013.